Qué complicado darse cuenta de cosas las cuales uno se ha negado de ver por tanto tiempo… por dolor, por protección de la mente y el corazón. Pero aunque me duela el corazón todo el día, aunque mis ojos lloren solos varias veces al día, aunque mi mente sufra sin poder controlar pensamientos, aunque la esperanza se vuelva desconocida en mi cuerpo… entiendo que es necesario, pues si me protejo del dolor también me protejo del amor y esto no puede seguir así.

Y aunque siento ganas de vomitar, ganas de encerrarme en un espacio y simplemente llorar y sufrir hasta quedarme dormida, sé que es un paso más… sé que el tiempo me curará y esta herida sanará para convertirse en un aprendizaje valioso. Aprendo a dejarme ser, a ser libre, espontánea, a dejar de criticarme constantemente para abrir mi corazón, a dejar el miedo atrás y continuar con mi vida sin poner “peros”.

Deseo ancestral

Mi corazón se encoge todo el día… No puedo evitar sentirme incompleta e infeliz, como si algo siempre me hiciera falta. ¿Puedo decir que te amo? ¿O eso es mucho decir? Ya no sé con qué medir mis sentimientos… eres un deseo ancestral para mi. No puedo olvidarte, no puedo pasar más de unos segundos sin que vivas en mi mente.

¿Qué pasa en tu cabeza estos días? ¿Cómo consigues cambiar tanto… será que nunca sentiste nada por mi… que nunca necesitaste tanto de mi como yo necesité de ti? No quiero creerlo porque me hace morir el corazón.

Eres un deseo ancestral que mi mente no soporta perder, que mi mente no quiere aceptar el hecho de que te has ido. Quiero creer que existe una esperanza encendida de que vas a volver, de que mi deseo ancestral cesará de ser deseo y se volverá realidad.

Temo

Temo perderte cuando nunca realmente fuiste mío. Temo porque no sé qué es lo que pasa… será que realmente hice algo mal? Será que realmente cuando pensé que había mejorado todo con mi esfuerzo y empeño, todo se cayó de alguna forma irremediable? Temo que no me vuelvas a buscar como antes. Temo perder la única esperanza que existía en mi día, el único momento que esperaba desde el momento en que despertaba cada mañana. Lo temo sin parar.

Decido

Mi día comienza con una música nueva, con una música de esa que me inspira a escribir, me inspira a calmar mi mente y saber que a pesar de todo lo que esté pasando afuera siempre estaré yo misma adentro. Mi mente se aclara lo suficiente para realmente entender que nadie me pertenece, nada me pertenece, nada puede ser calificado como “mío”, sino que más bien todos somos piezas separadas que lo que nos une en nuestra conciencia universal. Lo único que me pertenece es mi conciencia, es mi calma, es mi paz interna.
Yo decido cómo sentirme el día de hoy, aunque me levante queriendo otras cosas, aunque me levante deseando ciertas personas, ciertos sentimientos… nada de eso importa, porque puedo estar bien “ahora”. Puedo sentirme llena con tal de estar conciente de todo, con tal de sentir gratitud hacia todo lo que pasa en mi vida. Mis deseos están ahí pero no guían mi vida, no manejan mi corazón. Esa es la gran diferencia.
No siento un anhelo descontrolado por algo que sé que se sale de mis manos, decido dejar ir para que todo fluya, decido no hacer un plan tan detallado. Decido dejar ir, soltar. Y concientizar que debo sentir paz dentro de mi ser, dentro de mi conciencia existe una calma, como ver el océano de lejos; calmado, grande, misterioso y lleno de paz y armonía.
Realizo que mis sentimientos son los correctos, que debo dejar de buscar. Debo dejar que las cosas sucedan a su tiempo, debo llenarme de paz y paciencia. Si tengo paz, voy a llenarme de paciencia; es como una ley natural que existe en la vida. Debo ayudarme a tener paz, debo ayudarme a expresar lo que quiero sin miedo. Debo expirar mis miedos poco a poco, e inhalar paz y amor.

Sonrisa con lágrima

Y recuerdo. Recuerdo todos esos momentos que me hicieron ser quien soy hoy.
Y necesito. Necesito con desesperación que alguien me repita quién soy y por qué valgo.
Y deseo. Deseo un sentimiento de bienestar, un sentimiento de paz.
Y escucho. Escucho una esperanza en las miles de notas musicales que entran a mis oídos.
Pero simplemente quiero ser sin esperar nada, sin exigirme nada. Sin deseos, nada más amar lo que tengo ahora.
Apreciar lo que tengo, lo que se presenta en mi vida en este momento y estar calmada. Calmada como un lago.
Sé que las cosas llegarán, debo creer en mi. Esa es la realidad, debo parar de sufrir.
Es como estar en una tormenta de sentimientos, donde todo juega.
Una sonrisa con una lágrima.
Se retan constantemente a cambiar la expresión en mi cara.
Y busco consuelo en esos que creen en mi, en esos que amo y me aman.
En esos que me ven por quien realmente soy.
En esos que entienden que existe un conflicto dentro de mi mente que no para.
Y me siento mejor, por minutos me siento mejor.

Pensamiento colectivo

Nuestra especie es tan única, teníamos tanto potencial para usar todo nuestro intelecto para el bien, para ayudarnos para ser una especie que pudiera hacer una diferencia positiva y que se compenetrara con las otras especies del planeta Tierra. El humano, aunque bien admira una fotografía de un buen paisaje en algún lugar remoto, es hipócrita, porque dice preocuparse mucho por el ambiente pero usa la naturaleza para llenarse de poder, usa la naturaleza y contribuye a un consumismo excesivo para que los ricos se hagan más ricos. 

Sí, somos parte de la sociedad y debemos participar pero nuestras vidas deberían ser lideradas para conseguir una forma de ayudar al mundo, de ayudar a otras especies, de ayudarnos a la madre tierra. Deberíamos dejar este lugar mejor de lo que lo encontramos. Si personas tan inteligentes como Hitler, hubiera usado todo su poder de convencimiento y todo su poder para algo positivo, para unirnos, para algo positivo para nuestra especie, el mundo sería diferente. Si los lideres del mundo no se vendieran tan fácilmente, fueran criados de una forma más genuina, creo que el mundo sería diferente. 
Pero al final es lo que todos pensamos… muchos no estamos de acuerdo con cómo se hacen las cosas, pero seguimos contribuyendo a un consumismo que es lo que hace que se le dé el poder a las personas que hacen las cosas de una forma en la cual no estamos de acuerdo. Pero todos nos quedamos esperando a que “alguien haga algo”…. todos nos preocupamos y puede ser que seamos personas que hagamos nuestro esfuerzo para poner nuestro granito de arena pero al final pertenecemos a la sociedad, aunque siempre se puede hacer algo más allá. 
Siempre podemos ayudar un poco más, siempre podríamos interesarnos un poco más. Pero parece que en este momento ayudar en un lujo, escoger una carrera que impacte al mundo positivamente es realmente un lujo, creo que no todos tenemos la oportunidad de escoger algo que nos llene y buscar una manera de vivir bien ideando formas de impactar de manera positiva al mundo, de poder decirle algo al mundo, de poder crear arte. De poder hacer entender a la gente sobre las cosas que realmente importan ahora por medio del arte, por medio de una buena canción, de un buen documental, de una excelente fotografía, de un mensaje impactante que nos despierte. La publicidad tiene tan buen potencial, es comunicación y esto es lo que más falla en la sociedad de ahora, la información que hemos decidido comunicar, la información que decidimos ver en la televisión, es más fácil escoger una película de Hollywood sin mucho mensaje de fondo, sobre un documental donde me va a mover sentimientos, donde voy a tener que pensar, donde me va a hacer reflexionar. Es pura pereza, las personas prefieren quedarse sin saber para no sufrir, para después reclamar que “no sabían”, para limpiarse las manos de todo este caos que hay en el mundo, de todas las injusticias que existen, de la falta de respeto a los derechos humanos que hay en todo el mundo, contra la injusticia que le cometemos a nuestra especies hermanas. Preferimos cegarnos a enfrentar una realidad que es cruda, una realidad que tantos saben que existe, que tantos están en desacuerdo, que tantas queremos cambiar pero nos cuesta porque creemos que no existe este pensamiento colectivo. Y sí existe!! Cada vez me encuentro con más personas que están de acuerdo, que no saben para dónde está yendo el mundo, que realmente quieren hacer una diferencia, que realmente tienen ideales y a veces se sienten solos porque creen que nadie más piensa igual, pero a muchos nos pasa esto y no nos unimos. 
Los medios para una revolución de expresión pasiva están, tenemos un mundo de internet que ha desecho fronteras y que ha hecho el mundo más pequeño y accesible de lo que nadie pudo haber imaginado. Expresemos lo que sentimos para unirnos y así crear un pensamiento colectivo y poco a poco ir cambiando al mundo, se empieza en la casa, se empieza por uno mismo y una persona hace la diferencia. Es un virus de un pensamiento de cambio positivo, de exigencia para que las cosas se hagan realidad. No nos quedemos sin expresarnos….!

Revelaciones

Gracias a estar hablando sobre lo que pienso con una de las personas en la que más confío, me concienticé sobre mis miedos más internos que siempre había pensado que eran normales. Miedos que había pensado que ya había dejado atrás, desde que empecé a aplicar una nueva filosofía de ver la vida. 
Primero quiero contar un poco sobre lo que ha sido este proceso de una “nueva filosofía de ver la vida”.
Poco a poco, el budismo y el tantrismo se ha infiltrado en mi vida; realmente fue un proceso que comenzó sin que yo me diera cuenta. Desde hace unos 6 años comencé a hacer yoga solamente por tener algo en común con mi mamá, ya que ella iba a hacer clases. Inmediatamente me identifiqué y me comencé a meter mucho en todo el rollo de yoga y de pensamientos de “libertad” y de leyendas hindúes (que era una de las partes que más disfrutaba de mis clases de yoga); mi vida dio un vuelco y sentí que tenía un sentido de vida que iba más con lo que yo soy como persona. Desde ahí todo ha sido un proceso que se ha dado muy naturalmente, todo fue saliendo sin buscarlo mucho. Hice una dieta muy drástica porque no me sentía bien con mi físico (no recomiendo tomar estas medidas tan drásticas) y por esta dieta mi sistema hormonal se desbalanceó y desesperadamente (después de recurrir a un par de médicos), fui a un maestro del método de meditación Rayid, lo cual enseña a mejorar su cuerpo y mente por medio de la meditación con los ancestros. Realmente fue impresionante, me curé después de la primera meditación y esto me hizo creer inquebrentablemente en el poder de la meditación y de la mente sobre el cuerpo y todo el mundo. (Un buen pensamiento repetido puede cambiar las creencias y los sucesos de uno mismo y de las personas del mundo). 
Después de esto realmente muy convencida de todo, continúe haciendo yoga (realmente nunca paré). Me interesó muchísimo la meditación y encontré y leí varios libros de Osho y de otros maestros de diferentes filosofías; por unos meses, por medio de mi profesora de yoga, visitaba unas clases con un señor que había tenido muchas experiencias con maestros importantes en India y él quería enseñar lo que sabía así que una vez por semana ibamos a su casa y cantabamos y discutimos libros como el “Bhagavad Gita”. Por cuestiones de tiempo tuve que dejar de asistir a estas sesiones, pero eso solamente alimentó mi curiosidad en estos temas tan diferentes, nuevos y llamativos para mi. Después de irme de viaje y poder vivir sola por un tiempo (en una universidad de Estados Unidos) y conocer personas que ayudaban y simplemente eran de diferentes culturas, pude trabajar en mejorar mi amor hacia mi misma y mi tolerancia hacia los demás (ideas que realmente son más hermanas de lo que podríamos imaginar). 
Al volver, una amiga me invitó a un bingo en el cual tuve la suerte de ganarme 30 clases de yoga en un studio diferente al que siempre había ido. En el primer studio donde había practicado anusara-yoga durante los últimos 5 años, mi horario de universidad no calzaba con las clases así que no podía asistir. En este studio nuevo de yoga el horario me calzaba lo suficiente para practicar 3 ó 4 veces por semana! Estaba muy feliz! Claro que después de que se me acabaron mis 30 clases gratis, me matriculé y continúe yendo ahí. Era un método muy diferente pues era más comercial y se centraba más en la parte física (asanas, fuerza, flexibilidad, etc) que en la parte mental (meditación, leyendas, mensajes, etc) del asunto; igualmente estaba abierta a aprender un poco de todo lado y no juzgar este nuevo lugar porque era diferente a lo que conocía (lección importante). 
En este momento tuve que dejar de hacer yoga por lo menos por estos meses, hasta cambiar de horario en mi universidad, porque ya no tengo tiempo para nada más que trabajar y estar en la universidad; corro media hora todas las mañanas porque para mi el ejercicio físico trae consigo un bienestar mental que es sumamente elemental para mi. Sin embargo, sigo leyendo sobre tantra y budismo y todas las semanas estudio un sutra diferente para recordarme de las cosas importantes que debo tener presentes. Realmente se ha vuelto una forma de ver la vida; no sigo ninguna “religión”, ni budismo, ni hinduismo, ni tantrismo… sino que simplemente leo y aprendo sobre todo un poco y me formo mi propio criterio y escogo lo que quiero aplicar para mi vida y lo aplico a mi día a día, no pretendo ser predicadora ni ser seguidora de una filosofía o religión en específico, sino que es algo más personal… todo lo que aprendo lo veo como herramientas para lograr ser libre. Si debo ponerme una meta es: ser libre. Es su mayor sentido de la palabra, no quiero estar atada a nada ni a nadie, simplemente quiero vivir el presente con libertad, entendiendo que todos somos Uno. (en resumen esto sería, aunque podría elaborar, creo que cada uno debemos buscar, basándonos en nuestro propio criterio, eso que nos mueve).
Pues entonces… gracias a estar hablando con esta persona de confianza me di cuenta de los muchos rastros que quedan en mi de pensamientos que durante 20 años se han encarnado en mi y debo comprender que apenas llevo pocos años practicando nuevas ideas. Me di cuenta que estoy aprisonada por mis miedos: todavía no soy libre, pues lo primero que me tiene encarcelada son mis miedos, tantos miedos que ya viven dentro de mi como si fueran parte de mi personalidad, cuando la verdad es que no es así… yo (al igual que todos) nacimos libres de miedo, libres de todo. Toda nuestra experiencia de vida nos va marcando de una u otra forma y nos marcamos poco a poco; hay que empezar por saber dónde están esas marcas y cómo trabajar con ellas para irlas borrando poco a poco, lo que a algunos nos sirven a otros no. 

Sin darme cuenta

27 de febrero, 2011

Sin darme cuenta, llegué a estar más herida de lo que me daba miedo estar. Me cerré por no salir herida, y sin darme cuenta estoy más herida de lo que alguna vez me dio miedo estar. No puedo creer que este proceso de curación sea tan dolorosamente infinito, tan simplemente doloroso. Me duele y ni siquiera sabía cuán doloroso, cuán profunda era la herida. Me frustra mi cabeza, mis pensamientos dando vuelta encima de mis ojos todo el tiempo, sin parar ni siquiera en los sueños. Me enoja dejar que me molesten deseos de que las cosas hubieran sido siempre diferentes, de que mi historia de vida hubiera tenido unos pequeños cambios para que esto no me estuviera sucediendo, pero nada puedo cambiar del pasado ahora, nada puedo querer que sea diferente, porque no lo va a ser. Cuando lloro me curo, cuando lloro y me encuentro frente a frente con mi herida, una herida tan grande que me asusta, me empiezo a curar. Me empiezo a dar cuenta que tal vez, por más doloroso que sea, era un paso más para que mi herida se cierre.

Amo tanto que me duele, pero al mismo tiempo me da miedo amar porque me puede doler. No me doy cuenta que me está doliendo más de lo que me estaba protegiendo, me frustra más de lo que podía controlar. Confundí sentimientos, confundí ideas en mi cabeza que no eran las correctas, me perdí del camino y ahora no lo encuentro, quise volver y me perdí en un bosque de cuchillos que se me confunden con flores, con amigos que no son reales. Y todo está en mi propia mente, yo misma soy mi enemiga, y sin embargo soy la única que me puede salvar.

Qué rápido cambio de cara, qué rápido me había acostumbrado a esconder de mi misma lo que me pasaba. Qué buena me volví en engañarme en mi propia cara, qué hipócrita me volví de mis propios sentimientos, qué buena me volví ignorando todo lo que me pasaba y minimizándolo al máximo. Qué buena me volví en posponer enfrentarme con mis sentimientos, con lo que realmente vivía en mi corazón. Un corazón que ha sido tan destrozado por su ama, un corazón que ha sido tantas veces traicionado y menospreciado, un corazón que se confunde por lo que entra por los ojos, un corazón que nadie le enseñó que tenía que ver más allá, sin ojos…. ver y guiarse por los sentimientos genuinos que habían, sin filtrar nada porque nada desaparece, nada más se guarda para más tarde.

Cómo me duele este primer paso, pero abrazo y agradezco el dolor que siento pues me ha hecho abrir mi corazón y entenderme, me ha hecho quererme y aceptarme con los sentimientos que hay dentro de mi.

© Daniela Arguedas

Hot air balloons

May 9, 2008.

Maybe sometimes I want to get in a hot air balloon.

Fly over all those things that made me cry.

I want to fly away and breath clean air.

Just for a second, just for a day.

Maybe…

 

But I just wish one thing.

To take you with me.

And cover all the skies.

In that hot air balloon.

That hot air balloon.

That takes us by with time.

Makes all stay behind.

 

Now, look down.

See me here, with the stars.

The fire is burning in the sky.

And every star wants to smile.

You and I flying high.

How will life make it right.

 

But I just wish one thing.

To take you with me.

And cover all the skies.

In that hot air balloon.

That hot air balloon.

That takes us by with time.

Makes all stay behind. 

© Daniela Arguedas

Because

May 6, 2008.

I’m in love.

And it hurts so much.

But I think that’s the price I’ll have to pay and the scars I have to take.

I have tears to shed for love and there’s no other way to feel in love.

For all those moments I’m going to share my future with.

When I picture that smile; so honest, so genuine.

I smile and realize that every tear I’ve shed worths it.

Because I long to be with you; to share with you.

To feel your body in mine and share my secrets with you.

And listen to your voice when I sleep at night.

To spend all that time with you.

And make up for all those love songs that have made us cry.

Because I long to see your face in the dark looking back at me.

And dig into those eyes and heal all our scars together.

Because I need you so desperately, like you need me.

And you long to see me.

Because I love you, and you love me.

And right now I need you so much my body aches, it literally does.

Because I feel your pain so close to my heart.

It’s like you’re calling me; screaming my name in the dark.

I picture in my mind that moment where we meet and my heart stops crying.

Because you look so happy to see me.

And in that moment my stomach stops hurting and calms down.

Because we mean so much to each other.

We have dreamed with each other so many times for such a long time now.

Hold on just a few more years and I’ll be there.

Because I promise we’ll be together.

© Daniela Arguedas