Qué complicado darse cuenta de cosas las cuales uno se ha negado de ver por tanto tiempo… por dolor, por protección de la mente y el corazón. Pero aunque me duela el corazón todo el día, aunque mis ojos lloren solos varias veces al día, aunque mi mente sufra sin poder controlar pensamientos, aunque la esperanza se vuelva desconocida en mi cuerpo… entiendo que es necesario, pues si me protejo del dolor también me protejo del amor y esto no puede seguir así.
Y aunque siento ganas de vomitar, ganas de encerrarme en un espacio y simplemente llorar y sufrir hasta quedarme dormida, sé que es un paso más… sé que el tiempo me curará y esta herida sanará para convertirse en un aprendizaje valioso. Aprendo a dejarme ser, a ser libre, espontánea, a dejar de criticarme constantemente para abrir mi corazón, a dejar el miedo atrás y continuar con mi vida sin poner “peros”.